Estas galletas están teniendo mucho éxito, porque la verdad están bastante buenas!
La receta está adaptada del blog de Amanda
iambaker.net. Son galletas de mantequilla rellenas de crema suiza de fresa.
La receta original es americana, así que está medida en tazas y cucharadas, por lo que buscamos una forma de adaptarla a gramos:
Receta para las galletas:
225 g de mantequilla blanda
85 g de azúcar blanquilla
1 huevo
1/2 cucharada de té (yo lo medí por la cuchara de té que uso normalmente, pero la equivalencia por cucharada serían 5 ml) de pasta de vainilla bourbon
315 g de harina
una pizca de sal
Procedemos a batir la mantequilla con el azúcar y el huevo hasta que obtenemos una consistencia cremosa.
Después añadimos el extracto, batimos otro poco más y añadimos la harina, cambiando el accesorio batidor por el amasador, hasta que haya admitido toda la harina, sin batir demasiado.
Separamos la mitad de la masa para hacer las galletas rosas.
Para hacer las galletas rosas añadimos 1/4 de cucharada de pasta de fresas y un poco de colorante rojo y batimos otro poco más.
La forma de las galletas se obtiene al ponerlas en la placa con manga con una boquilla 1M o 2D de Wilton o similar. Para que la masa salga más fácilmente por la boquilla, la reblandecemos unos segundos en el microondas. Después la metemos en la manga y hacemos rosas de unos 3cm sobre la placa de horno.
El horno se precalienta a 200ºC. Metemos la bandeja y bajamos un poco la temperatura, a unos 170ºC. Dejamos las galletas unos 5 minutos, vigilando que no se quemen, sólo que estén un poco doradas por los bordes.
Se sacan y se dejan enfriar sobre una rejilla.
Después, cuando estén frías, se rellenan con la crema suiza de fresas.
Para la crema suiza necesitamos:
50 g de claras de huevo
100 g de azúcar
150 g de mantequilla reblandecida
1/4 cucharada de té de pasta de fresas
Ponemos las claras con el azúcar al baño maría, removiendo con el batidor, hasta que el azúcar se disuelva. Hay que tener cuidado de que no se queme el azúcar. Notaremos que se ha disuelto cuando al tocar entre los dedos ya no se note ningún grano. Lo sacamos del fuego y dejamos que se enfríe. Entonces batimos hasta que estemos a punto de nieve o casi y añadimos la mantequilla. Seguimos batiendo. A veces parecerá como que se ha cortado, porque se pone como granulosa, pero si seguimos batiendo se volverá a poner cremosa. Cuando alcance este punto de crema añadimos la pasta de fresas y un poco de colorante rojo si queremos, aunque no es necesario porque la pasta ya colorea la crema.
Ponemos un poco de crema en una galleta y la tapamos con la otra y ya están listas!
Esperamos que os gusten!